Alexander Klibanov, a la izquierda. (Foto: Donna Coveney)
El nuevo recubrimiento actúa de modo muy diferente al de muchos productos antibacterianos que se encuentran ahora en el mercado. Esos productos, que matan a las bacterias pero no a los virus, dependen de una descarga de antibióticos, iones de metales pesados u otro biocida. Una vez que se ha liberado todo el biocida, la actividad antimicrobiana desaparece.