jueves, 27 de agosto de 2015

puebas

En las pruebas efectuadas, las superficies cubiertas con el polímero quedaron prácticamente limpias del virus de la gripe. Los investigadores observaron una disminución en 10.000 veces del número de virus en las superficies cubiertas con esta sustancia.

Pintura antimicrobiana
Alexander Klibanov, a la izquierda. (Foto: Donna Coveney)
Los polímeros también son eficaces contra muchos tipos de bacterias, incluyendo a los patógenos humanos Escherichia coli y al Estafilococo áureo (Staphylococcus aureus), cuyas cepas mortales a menudo resultan resistentes a los antibióticos.

El nuevo recubrimiento actúa de modo muy diferente al de muchos productos antibacterianos que se encuentran ahora en el mercado. Esos productos, que matan a las bacterias pero no a los virus, dependen de una descarga de antibióticos, iones de metales pesados u otro biocida. Una vez que se ha liberado todo el biocida, la actividad antimicrobiana desaparece.

eficiencia

NC&T) Debido a la eficacia limitada de las vacunas y de los antivirales existentes contra la gripe, es útil tener otras estrategias complementarias.

La gripe o influenza se extiende cuando los virus liberados por una persona infectada se depositan sobre superficies donde otras personas los recogen. Detener a los virus antes de que las infecten podría prevenir algunos casos de gripe.

La nueva sustancia, desarrollada por el MIT, puede hacer eso: matar los virus de la gripe antes de que infecten a nuevos portadores. La "pintura antimicrobiana" que puede rociarse o aplicarse con una brocha sobre las superficies, está formada por polímeros afilados, a modo de púas, que agujerean las membranas que rodean al virus de la gripe.

demostrado

esta pintura ya ha demostrado eficacia contra diversos microorganismos de importancia clínica, tales como la bacteria Staphylococcus aureus y Escherichia coli.
Los resultados aplicados a la pintura de las paredes podrían usarse también sobre picaportes, envases, grifería y cualquier otro tipo de accesorios de este tipo.
Este producto resultó ganador del Primer Premio en la Categoría Producto Innovador en el Concurso INNOVAR 2007, y el 2º Premio en el Área de Nanotecnología de las 6º Jornadas Tecnológicas de Desarrollo e Innovación Tecnológica, organizadas por el INTI ese mismo año.

pintura que mata los microorganismo

Una pintura que mata bacterias
La pintura ha demostrado su eficacia contra diversos microorganismos de importancia clínica, tales como la bacteria Staphylococcus aureus y Escherichia coli.
Investigadores argentinos han creado una pintura bactericida patentada en Estados Unidos que podría tener aplicaciones en ámbitos hospitalarios, hogares, gimnasios y comedores, entre otros espacios.
El avance ha logrado modificar superficialmente las cargas y pigmentos inorgánicos utilizados en la industria de pinturas para conferirles propiedades antimicrobianas. «Para ello, se emplearon metales que actúan combinándose con aminoácidos esenciales para el ciclo vital de los microorganismos y que resultan inocuos para el ser humano. Así, las propiedades bactericidas se mantienen a lo largo de la vida útil del recubrimiento», explica Mónica Pinto, jefa de la Unidad Técnica de Pinturas y Recubrimientos Orgánicos del INTI- Procesos Superficiales.

recubrimiento

Una vez que el recubrimiento de polímero se aplica a una superficie, debe durar tanto como una capa regular de pintura. La acumulación de virus y bacterias muertos disminuye la efectividad del polímero, dependiente de su estructura nanométrica, por lo que la superficie necesita ser lavada con agua jabonosa de vez en cuando para quitar los microbios muertos. 

ventaja

Una de las ventajas del nuevo recubrimiento de polímero de estructura nanométrica es que resulta altamente improbable que las bacterias desarrollen resistencia a él. Las bacterias pueden volverse resistentes a los antibióticos tradicionales ajustando las sendas bioquímicas que son el blanco de los antibióticos, pero, como muestran los experimentos, sería difícil para las bacterias desarrollar una manera de impedir que las púas del polímero produzcan agujeros en sus membranas y las rasguen. "Es difícil desarrollar resistencia contra las cuchilladas", subraya Alexander Klibanov, profesor de química y bioingeniería del MIT y uno de los autores de la investigación.